Antes de poder entender cuáles
son los aspectos más destacados por los autores posmodernos, me parece
importante dar una definición general de los que es la posmodernidad o
posmodernismo. Es un conjunto de movimientos de distinta índole que nace a
partir de la sociedad post industrial o
el capitalismo tardío. El conocimiento es considerado como la fuerza de
producción fundamental y la información es imprescindible para el éxito de los
emprendimientos económicos. La posmodernidad será la época del desencanto, del
fin de las utopías, de la ausencia de los grandes proyectos. Se acentúa el
individualismo hasta el nivel del egoísmo y triunfan el consumo permanente y la
personalidad íntima.
Teniendo un contexto sobre la
posmodernidad, puedo pasar entonces a enfocarme en la presencia de la
posmodernidad en la comunicación contemporánea.
Es imposible pensar la
comunicación en la actualidad sin la influencia de los medios de comunicación.
José Barroso Gómez (2012) los define
como:
Aquellas tecnologías que bajo diversos
y complejos contextos, son empleadas y manejadas por sujetos, grupos y
organizaciones, quienes seleccionan, construyen y difunden información
dirigida, intencionalmente o no, a ciertos sujetos, grupos y colectividades,
quienes a su vez interpretan y emplean tal información de acuerdo con sus
propias posibilidades, necesidades e intenciones, generándose relaciones
humanas que trascienden los límites espacio-temporales.
Esta definición corrobora lo que
dice Migdalia Pineda, quien afirma que “al integrar esos medios con las nuevas
tecnologías que nos rodean, se están modificando las formas de percibir e
interpretar el mundo por parte de los sujetos, […] hay un cambio progresivo de
mentalidad, pues los artefactos tecnológicos se convierten en un horizonte
desde el cual actuamos, nos relacionamos y nos comunicamos con otros” (Pineda,
2011).
Migdalia Pineda, al igual que
otros autores posmodernos como David Harvey, coinciden en que estos nuevos
aparatos tecnológicos transforman nuestros procesos de comprensión
espacio-temporal. Son “eslabones indispensables inherentes a nuestros modos de
vida” (Pineda, 2011).
Otros autores plantean que la
posmodernidad deberá permitir avanzar incluso hacia una epistemología
polifónica que supere las limitaciones de los enfoques inter y
transdiciplinarios, para dar cabida al diálogo de voces, […] sustentada en el
concepto de alteridad como
construcción dialógica y condición humana frente a la aplastante globalización”
(Pineda, 2011).
En términos generales, se plantea un
nuevo modelo de comunicación, múltiple y diversificado.
“En primer lugar se resalta el contexto que
rodea esas múltiples interacciones. Se trata de una sociedad globalizada que
asume como horizonte tecnológico la imbricación de los medios masivos clásicos
con las tecnologías de la información y la comunicación.
En segundo lugar, las interacciones múltiples
entre emisores/receptores se despliegan mediante una red o malla sin núcleo,
que articula a los EMR con los mensajes diversos, tanto unilaterales como
bilaterales o multilaterales.
En tercer lugar, la
articulación entre EMR a través de los mensajes produce un conjunto de efectos
diversos y de influencias mutuas y simultáneas, donde no se ejerce solamente
una fuerte influencia unilateral de uno de los polos del proceso comunicativo”
(Pineda, 2011).
Aquí les dejo el
link de un video que expone, en términos generales, lo que la gente en México
piensa acerca de lo que es la posmodernidad: http://www.youtube.com/watch?v=vzqE_HWDQjw
Tams considero que con esta entrada haces un gran cierre de los posts desarrollados hasta el momento. Tu forma de escribir y por supuesto de expresarte hace entender fácilmente el tema. En cuanto a éste, me gustó mucho que utilizaras el pensamiento de Barroso porque sin duda alguna es muy importante para el estudio de la comunicación contemporánea.
ResponderEliminar