domingo, 29 de abril de 2012

¿Por qué las tecnologías de información y comunicación (TIC) pueden considerarse un nuevo paradigma en comunicación?

La sociedad está siendo modificada por una revolución tecnológica centrada en torno a las tecnologías de la información. Así, las economías, los Estados y hasta el mismo capitalismo han sufrido un proceso de reestructuración profunda.

“Un nuevo sistema de comunicación está integrando globalmente la producción y distribución de palabras, sonidos e imágenes de nuestra cultura y acomodándonos a los gustos de las identidades y temperamentos de los individuos. Las redes informáticas crecen de modo exponencial, creando nuevas formas y canales de comunicación, y dando forma a la vida a la vez que ésta les da forma a ellas.” (Castells, s.f.) 

La sociedad informacional se vuelve una manifestación global, predicando una nueva era. Esto sin embargo no significa que la tecnología determine a la sociedad y viceversa, la conclusión es que el resultado final depende de un complejo modelo de interacción de distintas partes. Aunque la sociedad no determina la tecnología, si puede sofocar su desarrollo por medio del Estado, el cual puede tanto incentivar como truncar el desarrollo tecnológico y las posteriores tecnologías de información y comunicación.

Aunque nos cueste aceptarlo, el surgimiento del informacionalismo  es inevitablemente entendido como la nueva base material de la actividad tecnológica y la organización social. Nuestros procesos están determinados por relaciones de producción, experiencia y poder, y la tecnología es la forma específica de tales relaciones.

Nuestras relaciones sociales de producción y los grados de productividad dependen de factores como la mano de obra, la materia, el modo de producción, entre otros, que se encuentran para formar la función del empleo de los medios de producción por la aplicación de la energía y el conocimiento. “Este proceso se caracteriza por las relaciones técnicas de producción y define los modos de desarrollo, que son los dispositivos tecnológicos mediante los cuales el trabajo actúa sobre la materia para generar el producto” (Castells, s.f.).

En el nuevo modo de desarrollo informacional, la fuente de productividad radica en la tecnología de la generación del conocimiento, el proceso de la información y la comunicación de símbolos. “El procesamiento de la información se centra en la superación de la tecnología como fuente de productividad, en la interacción de las fuentes de conocimiento de la tecnología y en la aplicación de ésta para mejorar la generación de conocimiento y el procesamiento de información” (Castells, s.f.), por esta razón se le llama informacional a este nuevo paradigma, pues mediante tecnologías de información y comunicación ha logrado transformar la forma en que interactuamos unos con otros, no solo en nuestros modos de producción y de desarrollo, sino también en nuestras actividades cotidianas. 

“Aunque la tecnología y las relaciones de producción técnicas se organizan en paradigmas originados en las esferas dominantes de la sociedad […], se difunden por todo el conjunto de las relaciones y estructuras sociales, y de este modo, penetran en el poder y la experiencia y los modifican” (Castells, s.f.).

A continuación les dejo el link de un video muy interesante que explica claramente en qué consisten las TIC: http://www.youtube.com/watch?v=k8OYtbhkE5c

jueves, 19 de abril de 2012

¿Qué aspectos son los más destacados por los llamados autores posmodernos en su enfoque de la comunicación contemporánea?

Antes de poder entender cuáles son los aspectos más destacados por los autores posmodernos, me parece importante dar una definición general de los que es la posmodernidad o posmodernismo. Es un conjunto de movimientos de distinta índole que nace a partir de la sociedad  post industrial o el capitalismo tardío. El conocimiento es considerado como la fuerza de producción fundamental y la información es imprescindible para el éxito de los emprendimientos económicos. La posmodernidad será la época del desencanto, del fin de las utopías, de la ausencia de los grandes proyectos. Se acentúa el individualismo hasta el nivel del egoísmo y triunfan el consumo permanente y la personalidad íntima. 

Teniendo un contexto sobre la posmodernidad, puedo pasar entonces a enfocarme en la presencia de la posmodernidad en la comunicación contemporánea. 

Es imposible pensar la comunicación en la actualidad sin la influencia de los medios de comunicación. José Barroso Gómez (2012)  los define como:

Aquellas tecnologías que bajo diversos y complejos contextos, son empleadas y manejadas por sujetos, grupos y organizaciones, quienes seleccionan, construyen y difunden información dirigida, intencionalmente o no, a ciertos sujetos, grupos y colectividades, quienes a su vez interpretan y emplean tal información de acuerdo con sus propias posibilidades, necesidades e intenciones, generándose relaciones humanas que trascienden los límites espacio-temporales. 

Esta definición corrobora lo que dice Migdalia Pineda, quien afirma que “al integrar esos medios con las nuevas tecnologías que nos rodean, se están modificando las formas de percibir e interpretar el mundo por parte de los sujetos, […] hay un cambio progresivo de mentalidad, pues los artefactos tecnológicos se convierten en un horizonte desde el cual actuamos, nos relacionamos y nos comunicamos con otros” (Pineda, 2011).

Migdalia Pineda, al igual que otros autores posmodernos como David Harvey, coinciden en que estos nuevos aparatos tecnológicos transforman nuestros procesos de comprensión espacio-temporal. Son “eslabones indispensables inherentes a nuestros modos de vida” (Pineda, 2011).

Otros autores plantean que la posmodernidad deberá permitir avanzar incluso hacia una epistemología polifónica que supere las limitaciones de los enfoques inter y transdiciplinarios, para dar cabida al diálogo de voces, […] sustentada en el concepto de alteridad como construcción dialógica y condición humana frente a la aplastante globalización” (Pineda, 2011).

En términos generales, se plantea un nuevo modelo de comunicación, múltiple y diversificado.

“En primer lugar se resalta el contexto que rodea esas múltiples interacciones. Se trata de una sociedad globalizada que asume como horizonte tecnológico la imbricación de los medios masivos clásicos con las tecnologías de la información y la comunicación.

En segundo lugar, las interacciones múltiples entre emisores/receptores se despliegan mediante una red o malla sin núcleo, que articula a los EMR con los mensajes diversos, tanto unilaterales como bilaterales o multilaterales.

En tercer lugar, la articulación entre EMR a través de los mensajes produce un conjunto de efectos diversos y de influencias mutuas y simultáneas, donde no se ejerce solamente una fuerte influencia unilateral de uno de los polos del proceso comunicativo” (Pineda, 2011).
Aquí les dejo el link de un video que expone, en términos generales, lo que la gente en México piensa acerca de lo que es la posmodernidad: http://www.youtube.com/watch?v=vzqE_HWDQjw

domingo, 15 de abril de 2012

¿Qué problemática sobresale en las investigaciones sobre recepción, usos y consumo de medios en América Latina? Ejemplifique con una investigación en concreto.

Los Estudios sobre recepción, usos y consumo de medios parecen ser más importantes de lo que la gente piensa, sobre todo en América Latina. Esto, porque la población es tan diversa y heterogénea que parece imposible generalizar ciertas tendencias y formas de vida. En términos generales, los Estudios sobre Recepción analizan los procesos a través de los cuales la audiencia construye significado a partir de la exposición a los medios, otorgándole así un carácter activo y una capacidad de actuación a la audiencia.

Hablando específicamente de Latinoamérica, el marco teórico de la recepción, los usos y consumos, está guiado por dos posicionamientos: las investigaciones que intentan estudiar la recepción a partir de los procesos socioculturales y comunicacionales en los que no están necesariamente implicados los medios de comunicación y las investigaciones que se centran en el análisis de la recepción de los medios de comunicación, en las prácticas de recepción mediática (Cogo, 2009).

Partiendo de ese enunciado, puedo decir que es bastante evidente que el problema que más sobresale acerca de los Estudios de Recepción en América Latina es el hecho de que los investigadores se ciñen a muy pocos tipos de población, es decir que hace falta la diversidad de las audiencias en las investigaciones. Esto va de la mano también con la carencia de análisis profundos de los antecedentes sociales y culturales que rodean a las determinadas audiencias.

En las últimas décadas el debate acerca de los límites y posibilidades de los Estudios de Recepción,  ha movilizado “a los investigadores latinoamericanos a aportar elementos prospectivos capaces de suscitar esfuerzos por asumir los estudios de recepción” (Cogo, 2009) “más como un modo de muchos modos de investigar y menos como una moda” (Orozco, 2003). Las reconfiguraciones de la noción de recepción han aportado, y al mismo tiempo han provocado, nuevas indagaciones sobre las sociedades contemporáneas.

Al tratar entonces de diversificar los tipos de audiencia utilizados en los Estudios sobre recepción, usos y consumos en América Latina, y al tratar de estudiar más a fondo el contexto que las rodea —antes de iniciar una investigación profunda— tal vez podamos por fin ejercer la criticidad de la manera correcta y tal vez podamos producir el sentido de otras significaciones sociales.

Que mejor investigación para ejemplificar que una hecha por Nilda Jacks, una investigadora brasileña que en los últimos años se ha dedicado al estudio de la recepción en América Latina. Aunque ha realizado múltiple investigaciones sobre la recepción, me llamó la atención uno de sus estudios llamado “Historia de familia y etnografía: procedimientos metodológicos para un análisis integrado”, que consistió en entender los profundos cambios que vive el mercado brasileño de la televisión, a partir de la introducción de la televisión por cable.

A continuación les dejo el link de un video que muestra un Estudio sobre Recepción que se hizo en Cuba, y que me pareció muy interesante: http://www.youtube.com/watch?v=r8VkF4VkFy8

sábado, 14 de abril de 2012

¿Qué aspectos más destacados de las teorías de comunicación cabe subrayar en los Estudios Culturales?

Es evidente que cualquier estudio de comunicación se ve influenciado por la época, el contexto y el tiempo en el que se desarrolla. De igual manera, algunos de los aspectos de otras teorías de la comunicación se ven reflejados en lo que conocemos como Estudios Culturales.
Después de leer a Nestor García Canclini al respecto, puedo entender de forma amplia la forma en que las teorías de comunicación influencian a los Estudios Culturales. Cabe resaltar que la contribución por parte de los Estudios Culturales para trabajar transdisciplinariamente y con procesos interculturales no va acompañada por una reflexión teórica y epistemológica, es decir que son vacíos, se ha dejado de lado la importancia de realizar estudios profundos y analíticos.

Los Estudios Culturales “se estancan en la aplicación rutinaria de una metodología poco dispuesta a cuestionar teóricamente su práctica” (García, Canclini, 1997).

Varias influencias en cuanto a teorías de comunicación serán objeto de una apropiación crítica y buscan constituir grupos de trabajo centrados en diferentes campos de las investigaciones (etnografía, media studies, teorías del lenguaje y subjetividad, literatura y sociedad, entre otros).

El contexto histórico en cuanto factores esenciales para comprender la acción de los media, un momento específico que ha marcado particularmente dicha orientación, está representado por los Cultural Studies. La Teoría Mediológica conocida bajo este nombre se perfila hacia mediados de los años cincuenta y los primeros años sesenta en Inglaterra, en torno al  Centro Contemporáneo de Estudios Culturales de Birmingham. Este enfoque considera que la cultura no es una práctica, ni es simplemente la descripción de la suma de los hábitos y costumbres de una sociedad. Pasa a través de todas las prácticas sociales y es la suma de sus interrelaciones. Le atribuyen a la cultura un papel que no es meramente reflexivo ni residual respecto a las determinaciones de la esfera económica. Los  Cultural Studies tienden a especializarse en dos aplicaciones distintas. Por un lado los trabajos sobre la producción de los media en cuanto sistema complejo de prácticas determinantes para la elaboración de la cultura y de la imagen de la realidad social, por otro lado, los estudios sobre el consumo de la comunicación de masas en cuanto lugar de negociación entre prácticas comunicativas extremadamente diferenciadas.

Posteriormente, aparecen dos “vertientes” culturales más: la latinoamericana y la norteamericana. En América Latina se viene produciendo una renovación de las humanidades y las ciencias sociales, mientras que en Estados Unidos, “los Cultural Studies han modificado significativamente el análisis de los discursos, dentro del territorio humanístico, pero son escasas las investigaciones empíricas” (García, Canclini, 1997).

“Los Estudios Culturales configuran hoy un ámbito clave de interlocución entre los especialistas de la cultura estadounidense y latinoamericana, y por tanto, pueden examinarse como un espacio de elaboración intelectual de los intercambios entre ambas culturas” (García, Canclini, 1997).

A continuación les dejo el link de una página en donde se explican, de manera muy completa, los Estudios Culturales, sus características y los principales representantes de cada una de las tres vertientes: http://www.infoamerica.org/documentos_pdf/quiros01.pdf