miércoles, 22 de febrero de 2012

¿De qué modo afectan las industrias culturales a los procesos socioculturales de comunicación?

El término industria cultural aparece por primera vez en el libro Dialéctica de la ilustración, escrito por Max Horkheimer y Theodor Adorno en 1947. Se usa para reemplazar la expresión cultura de masas con el objetivo de abandonar la creencia de que esa cultura surgía espontáneamente de las propias masas. 

El concepto de Industria cultural en términos de Adorno “es la transformación de obras de arte en objetos al servicio de la comodidad” (Adorno, 1968), es la producción de cultura con fines lucrativos. Está  compuesta por la articulación armónica de la radio, televisión y revistas, prensa, entre otros, que confluyen para crear un modelo de consumo. Es una maquina que rueda sobre sí misma: determina el consumo, dejando a un lado todo lo nuevo para no sufrir riesgos inútiles, pues busca la eficacia de sus productos. Si un producto es exitoso va a permanecer. 

Los procesos socioculturales de comunicación se ven transformados en gran medida por esta nueva mecánica. Al entrar en un proceso de consumismo, el ser humano pierde su autonomía y es presa del mercado y de su materialismo. El conflicto entre impulsos y conciencia se resuelve con la adhesión acrítica, pues la industria cultural logra un control psicológico sobre las personas, mediante la ubicuidad, repetitividad y estandarización, haciendo que pierdan su sustancia, pero a su vez haciéndoles creer que ellos son los que toman las decisiones, manejando su tiempo de trabajo y de no trabajo, mientras que en realidad el individuo está inmerso en una cultura industrial de masas que tiene como último fin el consumo. 

Al vender un producto -ya existente para no correr riesgos de fracasar-, el espectador no debe usar su cabeza, pues el producto prescribe todas las reacciones. Se evita cualquier conexión lógica que requiera olfato intelectual.

Por la parte de la comunicación televisiva, esta se produce en los niveles latentes de los mensajes, pues aparentan decir una cosa y en cambio dicen otra. El espectador se encuentra constantemente en una situación de asimilar órdenes. La categorización del contenido televisivo crea formas fijas que permiten entender el comportamiento del televidente. Se crean clichés que buscan dar una comprensión fácil a los problemas de la vida moderna y con el fin de mantener un orden  de esta concepción se crean los estereotipos a partir de la homogenización de los individuos. La gente pierde la comprensión de la realidad (alienación) y la capacidad de entender la experiencia de la vida misma.

En realidad la industria cultural revoluciona la forma de comunicación con los individuos. Se busca en cierta forma “entumecer” la mente de los individuos para que asimilen los mensajes de la forma anteriormente mencionada. Ya se sabe cómo van a reaccionar las personas, todo está predeterminado. El margen de fracaso de un producto es limitado, debido a que no se toman riesgos, se ciñen a lo que ya está estipulado y se vende manejando completamente el tiempo de los individuos a través de los medios masivos de comunicación. La industria cultural aliena a las personas de tal manera que pierden la percepción de la vida misma.
 
A continuación les dejo un video que resume a la industria cultural a la que se enfrenta el mundo y Colombia, en la actualidad: http://www.youtube.com/watch?v=mKvt7WISmz4


2 comentarios:

  1. Esta publicación, evoca el viejo presagio, “no hay mal que por bien no venga”, con referencia a que todas estas herramientas que son parte de la industria cultural y la comunicación de masas, un día fueron creaciones cuyo interés era diferente; su interés era el de realmente beneficiar a un público sin intención de llevarlo al punto de la alienación, pero ahora, somos víctimas de nuestros propios inventos y vamos en un tren de tecnología sin retorno, y me encuentro perfectamente de acuerdo con tu afirmación final de “La industria cultural aliena a las personas de tal manera que pierden la percepción de la vida misma”.

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  2. Me gusta mucho como abordas el tema desde varias perspectivas, desde la noción televisiva y en general de los procesos que han venido transformando la sociedad y la cultura. Este aspecto esta muy relacionado con un tema visto en clase la espiral del silencio, que es precisamente lo que tu mencionas en el post, esa alienación de la cual Adorno nos habla desde esa época y que en la actualidad sigue pasando con mayor frecuencia gracias a varios nuevos mecanismos que han transformado y modificando la noción humana.

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