jueves, 10 de mayo de 2012

¿Qué relación existe entre comunicación, poder y TIC?

Las nuevas tecnologías de comunicación e información (TIC) conforman lo que se conoce como el Tercer Entorno. Este, es un nuevo espacio tecnológico en donde se desarrolla la sociedad de la información y en donde “las nuevas tecnologías influyen para la creación de una nueva sociedad, distinta de la industrial” (Echeverría, 2001).

Esa sociedad industrial es lo que conocemos como Segundo Entorno, que es la ciudad. Este espacio se produce tras siglos de construcción, dependiendo de la sociedad en la que surge y acompañado de factores económicos, políticos y militares. Emerge de la necesidad de originar una ciudad, a partir del Primer Entorno. Este espacio incluye el campo, el monte, las costas, los lagos, los ríos, etc., por lo que predomina la sociedad agraria, rural.
El Tercer Entorno no destruye a los otros dos, los integra y los superpone, pero “las actividades sociales se desarrollan cada vez más por medio de las nuevas tecnologías” (Echeverría, 2001) que lo conforman.
Con el paso del tiempo, el avance de estas tecnologías es más y más rápido, y se convierten por tanto en generadoras de una forma de vida, puesto que transforman nuestros modos de comunicación y nuestras prácticas cotidianas en general. Conforman un nuevo ámbito que define nuestra sociedad, ofreciéndonos muchas cosas nuevas. Está la “infoguerra” o “ciberguerra” por ejemplo, la transferencia de capitales, de dinero, de inversiones, intercambio de imágenes, informaciones, hipótesis, experimentos, cambios en la educación, creación de nuevos mercados, entre muchas otras ventajas.
Sin embargo la oportunidad o no de aprovechar todos estos beneficios, reside en un factor fundamental: el poder. En cada uno de los tres entornos, el poder se manifiesta de forma diferente. Por ejemplo, en el campo, impera la ley del más fuerte, por lo cual manda quien tiene más fuerza física. Después quien tenga más inteligencia o astucia, sin dejar de lado el poder religioso. En la ciudad, aunque conviven el poder militar, económico y religioso, el poder del Estado es el que los reúne a todos, incluyendo al civil, y los sobrepasa. Por último, está el Tercer Entorno. Allí no hay Estado, no existe el poder militar, ni tampoco el religioso, por lo que prima claramente el poder económico, poseído por los llamados “señores del aire”, que son los propietarios de las nuevas tecnologías que conforman el entorno. Ellos se encuentran compitiendo, luchando por el poder, entre ellos mismos.
Las nuevas tecnologías permiten una transformación y un inmenso avance de las formas de comunicación. Pero todo ese proceso se ve influenciado y depende en gran medida de las formas de poder que se ejercen en cada entorno, y de la manera en que ese poder se manifiesta, en especial en el Tercer Entorno, que es en el cual nos encontramos en la actualidad. A pesar de que las tecnologías están sometidas al poder, en realidad son la comunicación y la información las fuentes que ejercen poder directo sobre nosotros, pues guardan una especial relación con su capacidad de influencia y convencimiento. Así, hacen uso de herramientas como la Internet y la televisión para manipular nuestras mentes.  
A continuación les dejo el link de un artículo muy interesante que habla brevemente acerca de la concepción de Manuel Castells sobre el poder en las nuevas tecnologías: http://portal.educ.ar/debates/sociedad/cultura-digital/manuel-castells-en-argentina-c.php.

domingo, 6 de mayo de 2012

¿Qué ventajas y desventajas tiene la noción de red para la comunicación?

Como mencioné en mi post pasado, las nuevas tecnologías no ofrecen bastantes beneficios. La sociedad, así, se está organizando en redes. Redes que aunque no queramos, nos incluyen a todos y cada uno de nosotros. Entonces, los individuos que componemos la sociedad no somos más que nodos interconectados que formamos esas redes.

Como dice Castells, “nuestras sociedades se estructuran cada vez más en torno a una posición bipolar entre la red y el yo” (Castells, s.f.).
Por un lado, es ventajoso el hecho de que nos encontremos en constante conexión unos con otros a través de los medios, y a través de las dos grandes redes que nos rodean: la Internet y la televisión. Esta conexión nos permite una comunicación rápida y efectiva, nos ofrece interactividad y una búsqueda incesante de todo aquello que queramos encontrar; sin embargo supone una gran tensión. Si uno de los nodos falla, todo el sistema se viene abajo, y lo peor es que todos, con la nueva era de globalización y de nuevas tecnologías, nos hemos vuelto totalmente dependientes, y sin esas herramientas no somos nada. Ya no somos capaces de vivir sin las TIC.
La sociedad así mismo puede sofocar el desarrollo de la tecnología por medio del estado. “la tecnología (o su carencia) plasma la capacidad de las sociedades para transformarse, así como los usos a los que esas sociedades, siempre en proceso conflictivo, deciden dedicar su potencial tecnológico” (Castells, s.f.).
Las nuevas tecnologías, nos permitieron superar la comunicación en masa, y dieron paso a este nuevo tipo de comunicación en red, que “cada vez habla más un lenguaje digital universal, está integrando globalmente la producción y distribución de palabras, sonidos e imágenes de nuestra cultura y acomodándolas a los gustos de las identidades y temperamentos de los individuos” (Castells, s.f.)
En la comunicación en red de la sociedad informacional, la distancia es un factor irrelevante. Nos ofrece oír, ver y relacionarnos a distancia. Nos permite “relacionarnos a través de redes telemáticas, en donde ya no hace falta confluir en un mismo recinto” (Echeverría, 2001). También supone la innecesaridad de trasladar objetos físicos, pues las redes son espacios informacionales en donde lo que se trasladan son bits, flujos electrónicos. Esta nueva forma de información multiplica las propiedades del tiempo. Ya no hay un solo tiempo, puesto que “la interacción se puede producir con simultaneidad o sin ella” (Echeverría, 2001). Nos ofrece también una propiedad representacional, en donde basta con estar representados electrónicamente, es decir que los cuerpos no son necesarios; pero aquí quiero hacer una reflexión.
Aunque puede ser visto por muchos como una ventaja, el hecho de que se elimine la necesidad de estar cara a cara para interactuar con otra persona, es algo triste y a la vez preocupante. Lo esencial de relacionarse siempre había sido estar con la o las otras personas en el mismo lugar, al mismo tiempo viéndose las caras, sintiendo el calor humano. Pero las nuevas redes de interconexión simplemente suprimen todas esas facultades y todo se torna de repente impersonal y frío. En realidad no se trata de decir si en general las redes suponen el fin de las relaciones interpersonales en vivo y en directo, sino de entender que así como nos ofrecen muchas ventajas, las redes también incluyen muchas desventajas, y debemos pensar más allá y reflexionar sobre si en realidad eso es lo que queremos para nuestras vidas y para las vidas de los que vienen después. Las redes son herramientas muy útiles; solo hay que saber cómo, dónde y hasta cuando usarlas.
A continuación les dejo el link de un video muy interesante que explica el concepto de red a fondo y expone los distintos tipos de redes: http://www.youtube.com/watch?v=5soR2YEyp2s&feature=related

jueves, 3 de mayo de 2012

¿Qué visión crítica debe adoptarse sobre las modernas tecnologías?

Para ser sincera, me resulta bastante difícil tomar una posición positiva o negativa con respecto a las nuevas tecnologías. Además, antes de exponer las ventajas y desventajas que implican las TIC considero prudente definirlas. “Son las tecnologías de la Información y Comunicación, es decir, son aquellas herramientas computacionales e informáticas que procesan, sintetizan, recuperan y presentan información representada de la más variada forma. Es un conjunto de herramientas, soportes y canales para el tratamiento y acceso a la información, para dar forma, registrar, almacenar y difundir contenidos digitalizados” (Sanrey, s.f.).

Desde mi punto de vista, las TIC no son ni medios, ni fines, sino mediaciones que nos sirven para todo tipo de aplicaciones educativas, informativas y comunicativas. Se han dado en gran medida gracias a la innovación y al avance tecnológico, pero sobre todo gracias “a la manera en que los usuarios eligieron apropiarse socialmente de esos instrumentos de mediación y cómo construyeron nuevos procesos comunicativos” (Cardoso, s.f.)

Las nuevas tecnologías compuestas por grandes redes como son la Internet y la televisión, a su vez subdivididas en los medios de comunicación,  han cambiado no solo las formas en que nos comunicamos, sino también nuestro estilo de vida.

Siendo así, es evidente que aportan cosas tanto positivas como negativas a nuestra sociedad. En cuanto a las ventajas cabe mencionar que son generadoras de interés y motivación en el campo educativo por ejemplo, facilitan la interacción entre personas que no necesariamente se encuentran en el mismo espacio en el mismo momento, nos mantienen en una continua actividad intelectual, desarrollan nuestro instinto de iniciativa, puesto que al ser nuevas nos obligan a estudiarlas para poder entenderlas, facilitan el aprendizaje y el cultivo de actitudes sociales, el intercambio de ideas, la cooperación y el desarrollo de la personalidad y de las habilidades, son estímulos para acelerar nuestro ritmo de aprendizaje, y nos facilitan la interdisciplinariedad, puesto que tanto la Internet como la televisión son muy versátiles y amplias y nos permiten interactuar con distintas realidades al mismo tiempo.

Por otro lado, tienen también sus desventajas. Así como son generadoras de muchas cosas positivas y acordes al fenómeno de globalización que estamos viviendo, las TIC pueden distraernos de la realidad en la que vivimos, tienen la capacidad de sumirnos en un mundo irreal, dispersándonos y haciéndonos perder. Al ser compuestas por redes y medios tan amplios, muchas veces la información y los recursos sobran, pues muchos no sirven y se nos dificulta elegir entre los que nos son útiles y los que no. Corremos el riesgo de adquirir aprendizajes incompletos y superficiales y de perder el contacto cara a cara con las personas y con la misma realidad por centrarnos únicamente en estas nuevas tecnologías, y por convertir algo que es una simple herramienta en una necesidad.

Desde mi punto de vista, las nuevas tecnologías son en extremo útiles. De hecho, muchas de las actividades que realizamos en la actualidad no serían posibles sin  ellas, como comunicarnos con un ser querido que vive en otro país en solo segundos, o viajar de un lado al otro del mundo en tan solo horas, sin embargo considero que son meramente una posibilidad que nos ofrece la globalización, más no la única. En definitiva hay personas que están totalmente desconectadas de estas tecnologías y viven perfectamente tranquilas. La gente las tacha de locas e irracionales, pero yo considero que es una postura igualmente respetable. Si no tuviéramos computadores e Internet, seguiríamos mandando cartas, lo cual es mucho más demorado, pero de igual manera la comunicación no se perdería del todo. Si no tuviéramos televisión, saldríamos a caminar o a montar en bicicleta, y seguramente nos entretendríamos también. A pesar de lo anterior, soy consciente de que el mundo y la sociedad están en constante movimiento, y así las tecnologías y nosotros los seres humanos debemos movernos a la par. Considero que las TIC son, como dije anteriormente, herramientas supremamente útiles, que nos “facilitan” muchas cosas, pero pienso que hay que tener mucho cuidado, y hay que saberlas usar, porque como todo en esta vida, “las cosas en exceso son malas”.  Entonces, depende de nosotros, del uso que les demos, para lograr definir si son lo mejor, o lo peor que nos ha pasado.

A continuación les dejo el link de un video muy interesante que expone la participación, en la actualidad, de las TIC en el ámbito educativo: http://www.youtube.com/watch?v=X7bHBYjh8Z8&feature=fvst